...Y POTENCIAR LOS PICOS DE EUROPA

Voy, como todas las mañanas, a comprar La Nueva España. Hoy leo en su principal titular: "La Industria y la Exportación bazas de Asturias para frenar el drama del  paro". En un acto reflejo, en voz alta exclamo:

-¡Y potenciar los Picos de Europa!

Sintiéndose aludido Marcelino, el propietario del kiosco replica:

-¡Ah!, el teleférico.

-Sí, pero no uno, sino dos, y un buen lago y un tren de cremallera para llegar hasta él y (no repitiendo negligencias pasadas) dos aparcamientos de 12 hectáreas o más (hectáreas de 10.000 metros cuadrados).

-No se hizo cuando había dinero, no se va a hacer ahora. Añade Marcelino.

-Quien no tiene dinero son los Gobiernos de España y de nuestra Autonomía, debe hacerlo la iniciativa privada. Concreté.

Ya en casa, después de desayunar y leer el citado diario, sobre una libreta rayada escribí: "Azul (del bolígrafo) sobre blanco". Lo que precedió y lo que después añadí:

"Seguro que los lectores recordarán: El Puy de Dome, el mayor entre varios volcanes que hay en el centro de Francia. En él, se encuentran un "Temple de Mercure" y unas ruinas Galo-Romanas. Habiendo también allí un amplio aparcamiento para coches y una carretera que subiendo 350 metros de altura llega hasta él. Durante muchos años fue utilizada por millares de coches. Hace unos 12 años, realizaron en el valle un "Señor Aparcamiento", para que desde allí "navettes" (micro-buses) subiesen todos los días del año a sus visitantes.

 En 2008, una importante Empresa Privada, propuso destinar la carretera como "caja" de las vías de un tren cremallera.

A pesar de la polémica que se generó los Consejeros Generales del Puy de Dôme aceptaron la propuesta, alegando que a un tren cremallera lo mueve la energía eléctrica y anteriormente, primero los coches y posteriormente las “navettes” avanzan impulsadas por motores que producían polución y contaminación.

Además, está fórmula limitó los riesgos financieros para el Departamento, ya que implica al concesionario (por un plazo de 35 años) el encargo de la construcción y del mantenimiento del tren. Recibiendo por ello, todo el dinero que paguen las primeras 400.000 personas del año. A partir de ahí, todo lo que se recaude se repartirá proporcionalmente entre el Consejo General, el Estado y la Empresa Adjudicataria.

                  En Oviedo a 28 de enero de 2013