SU AMIGO DE JUVENTUD GERARDO DIEGO

Mariano, yo te admiro y te venero

por tu lealtad, nobleza y simpatía

pero deja de ir al Sardinero

a jugar a la patada impía. 

No ves que una coz que allí se pierda

puede quebrar tus viriles huesos sanos. 

Deja esos "equipiers" que se den leña

y tú, ven a los brazos de tu amigo.