LA MONTAÑA ESE RECURSO TURÍSTICO

La obra de James. A. Mitchenner "LA SAGA DEL COLORADO"  (que hemos visto en T.V.E. con el título de CENTENIAL), trata de la colonización norteamericana del Oeste.

En ella describe cómo, con sus virtudes y sus desmanes, aquellos esforzados pioneros fueron consiguiendo las bases humanas que luego darían lugar a la formación de los pujantes Estados de EE.UU.

Tiene este libro mucho contenido ecologista, reconociendo el absurdo exterminio de los bisontes, los osos, los castores. En la película, las escenas de la ¿caza? de una hermosa águila desde una avioneta, consigue el "climax" propuesto: todos nos conmovemos y pensamos que aquello es una atrocidad.

También da la obra valiente testimonio del genocidio cometido con los indios, la discriminación hacia los negros, los japoneses, los chicanos... (Pensemos que el hombre es la esencia de la Ecología).

El final es esperanzador. Políticamente se enfrentan un poderoso especulador del suelo, descendiente de chantajistas locales ( con crimen y todo) contra Warren, atractivo personaje que tiene una cuarta parte de sangre india, que es amante de las montañas y de las extensas praderas, que posee fundamentadas preocupaciones por el medio ambiente, que se va a vincular, matrimonialmente, con una bella "chicana"...

El "mocín", en su campaña electoral, entre otros muchos lugares llega a un distrito de LAS MONTAÑAS ROCOSAS, donde tienen proyectos para construir una estación de invierno. Warren, con determinadas limitaciones, incorpora estas iniciativas a sus promesas electorales.

Es evidente que la defensa del medio ambiente tiene que ser cosa de todos. Sin embargo, porque estoy interesado en ese tema, he podido percibir como algunas personas, posiblemente pensando que hay que recuperar pasadas negligencias, lo están haciendo de forma indiscriminada. ¡Van a por todas!

Estas personas deben inspirarse en las propia Naturaleza. Por ello, sugiero que recordéis que la Naturaleza, algunas veces, puede resultar sumamente destructora.

Pienso que dichas personas, tremendamente intransigentes, están consiguiendo, en ocasiones, detener el avance de los pueblos, ya que incluso se oponen a ideas que no sólo se mantienen dentro de los márgenes ecológicos aceptables, sino que ayudarían a un mejor y mayor conocimiento y consiguiente respeto a la Naturaleza.

Tenemos el siguiente ejemplo. Hace unos diez años se dio a conocer un proyecto terminado de tele-cabinas que, desde la plataforma donde está ubicada la Basílica, el Seminario, los jardines, los aparcamientos de Covadonga, llevaría hasta el monte PRIENA.

Personalmente, en su día, por la radio y la prensa, puse objeciones al emplazamiento fácil de cambiar por otra parte.

Algunos ecologistas fueron mucho más lejos. Orquestaron una campaña recogieron firmas y paralizaron la iniciativa.

Es decir, que ¡por fin! Se concretó en y para ASTURIAS una idea. Pero los promotores, ante una disciplinada y contumaz contra, la abandonaron. Ya pasó una década y no fuimos capaces de poner en marcha algo equivalente para que la sustituyese.

 Debéis tener en cuenta que a Covadonga acuden 500.000 personas al año, las cuales incluso los que sentimos devoción por la Santina, han fortalecido el espíritu y visto lo que hay que ver, en la primera hora.

¿Qué daño hubiera habido en subirles en silenciosas cabinas a una montaña de 700 metros de altitud, carente del más mínimo relieve ecológico, en la que ni siquiera el arbolado es autóctono, pero desde donde se dominan espléndidas panorámicas?

 Esto se hace en todos los santuarios y lugares a los que acuden gentes en tan gran número.

Recuerdo una de las "razones alegadas": Luego querrían subir mecánicamente a AMUESA (Quizá sepáis que esto es una idea mía).

Ello, en todo caso, sería luego... El hecho incuestionable es que han estado defraudando a medio millón de personas cada año, quitándolas de situarse en un circo de montaña tan singular, que fue desde donde ASTURIAS alcanzó su más alta "cota histórica", pero es que, además, están privando de enormes ingresos al municipio de Cangas de Onís, muy particularmente, y en menor grado desde luego, han perjudicado los intereses de nuestra REGIÓN.