AMPLIACIÓN DEL PARQUE NACIONAL DE COVADONGA: PRIMEROS CONTRATIEMPOS

La ampliación de este Parque, que ahora se llama Parque Nacional de los Picos de Europa, nace "contracorriente". El estado español, como todos sabemos, se ha dividido en diecisiete autonomías y, en este momento histórico, todas y cada una de ellas están solicitando más transferencias; cada vez más autogobierno.

 Medio Ambiente, olvidando esta realidad, fija su atención en tres provincias del Norte y consigue que, de mejor o peor grado (eso no lo sé) cada una de ellas pierda el dominio sobre una superficie importante de su terruño y ello para que la suma de estos tres "pedazos" sea dirigida y administrada  desde Madrid...Ya me dirán.

 Qué pensarían en el Levante español - en las playas donde desembarcaron los comerciantes fenicios- sí, en el Hotel Bali - el de mayor altura de Europa- a última hora y para que algunos de sus potenciales clientes -muy exquisitos ellos- no se sintiesen "masificados", los propietarios que han invertido una enormidad de millones en tan importante Hotel, decidiesen poner en servicio, incluso en la temporada de verano, únicamente las plantas, 4, 12, 20, 28, 36, 44 y 52.

Esta decisión llevaría consigo el fracaso del negocio, sus accionistas que lucharon muchos años por ver el Hotel Bali, inaugurado y boyante: quebrarían; además los numerosos trabajadores contratados, tendrían que volver a inscribirse en el paro.

El Funicular de Bulnes, ciertamente, no está sujeto a las reglas que siguen las inversiones privadas, está ("chínchate" si sientes envidia "cochina") realizado con dinero público. Sus mentores: el que lo realizó - y por avatares de la política- los que administran ahora, tuvo y tienen, la expresión coloquial: "patente de corso": acceso a la "pólvora del rey".

La construcción del Funicular de Bulnes fue autorizada repentinamente; de manera absolutamente improvisada. En Bulnes, en Cabrales, siempre habían aspirado a que allí llegase una carretera y asistían resignados a cómo iban "desfilando" los distintos proyectos -desde 1983 a julio de 1997 hubo cinco propuestas oficiales que luego eran desechadas...No hay que negar sin embargo al Consejero Sr. Tielve - ni a otros consejeros que le precedieron- su interés, en forcejeo, intentando que se realizase "su" proyecto de carretera. Entiendo que ya era demasiado tarde. La ampliación del Parque Nacional, había venido dando pasos lentos, quizá poco "sinceros", pero, en definitiva, seguros.

Llegó la aprobación en las Cortes, del Parque Nacional; poco después daban "la campanada". Fue un mandoblazo que cortó, no el nudo gordiano, sino las añejas esperanzas de una comarca. A saber: los vehículos de motor ¡no podrían llegar a Bulnes! (cotas 640 y 720). No se permitía hacer un "carreterín".

Tielve y Sotres (cotas 691 y 1050) tuvieron mejor suerte;  con importantes voladuras de rocas se amplió, de forma notable, el ancho de su carretera, la cual, después de Sotres, cruza el collau de Pirué (cota 1.236) y " libera", de su incomunicación rodada, a los vecinos de Tresviso (cota 890). Eso sí, para salir y regresar al pueblo, sus automóviles han de ascender 1.600 metros y por supuesto bajarlos y recorrer 150 kms. - las 3/4 partes de una autonomía ajena a ellos-. La salida natural de Tresviso a la Hermida, a su comarca, es un sinuoso y hermoso camino que desciende 750 metros y tiene unos 5 km de longitud.

Dicha drástica decisión - no realizar una carretera a Bulnes_ me contrarió mucho ya que cada vez que se desestimaba un proyecto oficial, iluso de mí, confiaba en que retomarían mi propuesta de trazado, la cual llevaba veinte años (es anterior a los cinco proyectos oficiales) proponiendo; la había entregado en los "despachos" y también conseguido que la publicase la prensa con dibujos para que se viera su trazado. Consiste esta idea en ganar altura por la carretera a Sotres, para luego, más o menos por debajo de los invernales de Ballota, bifurcarla hacia el Oeste de la citada carretera y con túneles y trincheras ( afloramientos), bordear  Peña Maín. El carreterín tendría una longitud de 3.600 metros y un desnivel del 6,5 %. Una vez llegada a Bulnes Villa, tendría que seguir, ensanchando el actual camino hasta Bulnes Castillo.

El periodista, radiofonista y presentador de TVE, José Luis Pecker - discípulo aventajado de Bobby Deglané-, asistió hace unos veinte años a un Congreso de Turismo  en Llanes; los actos se celebraban en el Hotel San Ángel. Ya en Madrid escribió un trabajo en El Orientede Asturias que tituló"El silencio en torno” Se refería a "este descastado" (el mismo que lleva en "vuestro" Seminario 35 años y 5 meses "dando os la vara"), que osó y sigue impertinente-, hacer propuestas que permitan contribuir  (alargando la temporada  desde Semana Santa hasta finales de Octubre) al Desarrollo Turístico del Oriente Asturiano.

Lo que son las cosas. En las Jornadas de Montaña celebradas en Mieres en Febrero de 2001, faltó un ponente y, el buen montañero y sin embargo amigo Angelín Ortega, me llamó para sustituirle. El tema fue monográfico: Funicular de Bulnes, que estaba a punto de inaugurarse. No recuerdo el nombre del periodista que moderó la mesa - por cierto, no tuvo nada que moderar-, tanto Maceda, como Rionda, como Cárcaba, como yo  (que otras cosas las vemos desde los cuatro puntos cardinales), en dicho tema llegamos al absoluto consenso: hubiese sido más barato, más discreto y, sobre todo, más útil para los vecinos de Bulnes, haber construido la carreterita con túneles y afloramientos, bordeando Peña Maín, "de marras". Eso sí para uso restringido.

  (Continuará)