SI SE AMPLÍA HASTA CAMARMEÑA LA SENDA DEL CARES, ES SEGURO QUE AUMENTARÁ ENORMEMENTE EL NÚMERO DE VISITANTES.

    Situémonos en la Senda del Cares:

    Venimos andando desde Caín, hemos llegado a su punto más alto: " Los Collados", emprendemos desde la cota 510 la bajada, sin túneles, siempre  a la intemperie, se llega a la cota 255 a un tramo de carretera "interrupta" ( sabia decisión la de no continuar) enfrente del Puente de la Jaya.

   Dicho tramo tiene unos 1.500 metros lineales y un desnivel del 17% resulta por lo tanto una bajada muy dura ( ¿y qué me decíis de la subida?).

   Pues bien, si el "punto" en que la senda cruza la curva de nivel 500, derivamos un nuevo tramo hacia la izquierda de ella, de unos 1.700 metros lineales que nos lleva a determinado lugar, ya en Camarmeña, en la cota 450, y que tendrá por consiguiente, un desnivel del 3%.

   Para realizar este nuevo tramo seguiremos el ejemplo del mítico Manuel Campillo, cabraliego de pro, que desde 1943 a 1948 dirigió a pie de obra los trabajos de la "Senda" que fueron si no geniales, algo que se le aproxima mucho. Irá siempre por encima del Canal del Cares que también termina en Camarmeña, con túneles alternando con tramos al aire libre.

   Llegados a Camarmeña: ¡Ah! Las vistas de la Canal del Tejo y al fondo, en lo alto, el Naranjo de Bulnes o el Urriello - que lo mismo da, que da lo mismo - son variados y siempre impresionantes.

   Allí en Camarmeña, el Ministerio de Información y Turismo, la Diputación, otros organismos, grupos de montaña de Oviedo, Gijón, Avilés, de Mieres y de otras poblaciones asturianas, Grupos de Montaña de Madrid, de Burgos, de San Sebastián, de Santander, de Valencia, de Sevilla , un centenar muy largo de personas interesadas, contribuimos para que se pudiera realizar el:      

          HOMENAJE AL NARANJO DEL GRUPO G.V.M.A.

                             PRIMAVERA 1976

   Que es un lugar incomparable...

   Luego por la carretera en zig-zag de 10 cerradas curvas, bajamos a Poncebos ...¿ o subimos de Poncebos?

   A no ser que...

 

Oviedo, 29 de enero de 2014