EN UN "MAR" DE DESENCANTOS, ENCONTRARON UNA "ISLA" ILUSIONADA

EN UN "MAR" DE DESENCANTOS, ENCONTRARON UNA "ISLA" ILUSIONADA

Mieres del Camino es uno de los "polos" donde convergen los "meridianos" de los agobios y de los agravios que acechan a Asturias. Dos vecinos de esta localidad, valorando en su magnitud "lo que se nos viene encima", decidieron buscar, no como Diógenes: " el hombre" (éste lo imponen las cúpulas de los partidos políticos), sino una comarca en auge, en la que poder inspirarse.

Encontraron que, el valle de Liébana, vive unos años de dinamismo y trabajo. Así que decidieron organizar una exposición: " En la que Potes enseñará a los mierenses, con una peculiar muestra de mieles, orujos, quesos y objetos de barro, que representan la peculiar conversión de un valle con apenas 1.500 habitantes, desde una doliente economía de subsistencia, a un competitivo diseño basado en la promoción del turismo".

Aunque, en la reseña, no hacen referencia a él, teniendo presente que hace veinticinco años que sigo " la pista" a dicha comarca, voy a a afirmar cuál es la principal causa de la prosperidad de Liébana: el teleférico de Fuente Dé.

Por curiosa coincidencia, en el mismo ejemplar de " La Nueva España", de 5-2-92, en que se leía la anterior noticia, un alpinista mierense lanza un "torpedo" a la posibilidad de que en Asturias se siga el ejemplo de Liébana al decir: " El teleférico que habían proyectado para los Picos de Europa me parece una "salvajada"". Dicho sea de paso, en expresiones más suaves, también a mí, que argumenté contra el triteleférico de " de los Pedros" sin desmayo.

 Dando por supuesto que mi proyecto de teleférico Los Collados-Amuesa no sólo lo desconoce "nuestro" alpinista sino que, igualmente, lo rechazaría, en el caso que decidiesen construirlo; tengo que comunicarle que dicha posibilidad no puede descartarse ya que, aún en el caso extremo, en que entreguemos una importante y singular zona de nuestro "terruño" al control del prepotente ICONA, debe saberse que, en el Parque Nacional del Teide, existe un telecabinas que llega a la cumbre de mayor altura del Estado y, precisamente, este teleférico es su principal atractivo.

El alpinista añadió todavía: "Quien quiera conocer los Picos de Europa que lo haga andando, que es más sano". Razonamiento éste a todas luces "pedestre" y preocupantemente insolidario.

Este héroe, sin embargo, no pone reparos a las recientes ampliaciones de los refugios de la Vega del Uriellu, "sancta sanctorum" de los Picos y del "hou" de los Cabrones, construidos por iniciativa del, también mierense, presidente de la F.A.M .( "Si esto hace padre prior, qué puede esperarse que hagan los frailes"), que, por lo inadecuado de los emplazamientos y de los materiales: bloque de cemento "visto", chapa y bandas galvanizadas, paneles solares, etcétera, etcétera, son dos "salvajadas" que, difícilmente, habrían consentido los gestores, ya de un parque nacional, o, más lógico, teniendo e cuenta la necesidad de afirmar nuestra " razón de ser autonómica", un parque natural. ( Como proyectan hacer en Sierra Nevada).

Este mierense pertenece, sin duda, al grupo elitista,  por sus fuertes piernas, que está consiguiendo privatizar los Picos de Europa asturianos, para su exclusivo uso. Con dichas afirmaciones se une a la "pléyade" de escaladores nacionales e internacionales que, por su sobrehumanas ascensiones a los "ochomil" de la cordillera del Himalaya, nos lo están presentando como paradigma, para que influyera en el criterio de las personas que, en este caso de "los Picos", no tiene definido.

Son, por ejemplo, el italo-austriaco  Diemberger, el francés Guapafonte (ayer, en la TVE, durante la ceremonia de inaguración de la Olimpiada blanca en Albertville, me pareció reconocerlo entre las autoridades), etcétera, etcétera, que después de relatarnos sus extraordinarias hazañas, no dudan en apoyar a sus anfitriones: los, si se lo permitimos 2incautadores" de los Picos de Europa".

En estas expediciones, en las que intentan y, a veces, consiguen "vencer", cumbres consideradas como inaccesibles, un bien provisto botiquín se convirtió en elemento clave, ya que como tienen que permanecer semanas, a más de 5000 metros de altitud, soportando, al aire libre o en ligeras "tiendas" de nylon, bajísimas temperaturas, ingieren estimulantes para la circulación de la sangre, oxígeno y otras diversas ayudas de la química; habiéndose convertido para ellos "el botiquín" en algo tan imprescindible como los cambios de piñones en los ciclistas.

Pienso que si un comité antidopaje olímpico echase un "vistazo" a dicho "pertrecho" descalificarían del deporte, a perpetuidad, a estas expediciones.

Volviendo al principio: En Mieres del Camino han tenido la ocasión de conocer mejor una comarca no del lejano "Cipango", sino próxima y limítrofe muchos kilómetros por los Picos de Europa, con el municipio de Cabrales;  constatando cómo, coincidiendo con los años de nuestro declive, los liebaniegos supieron encontrar un "camino" de trabajo, distinto e inteligente, que los sitúa más cerca del bienestar.