TELECABINA A COVADONGA

La Nueva España, el 4 de enero de 2018, dedicó en la sección: Esta Hora, dos páginas en las que, además de dos preciosas fotografías de "La Santina y de la Basílica, recordaba que el pasado 8 de septiembre de 2017, coincidiendo con la festividad de Nuestra Señora de Covadonga nuestro querido Papa Francisco, declaró Año Jubilar Mariano hasta el 8 de septiembre de 2018.

Cien años antes (1918) también en esa fecha se produjo la coronación de la Santina; y en julio de ese mismo año, el Rey Alfonso XIII declaró el Macizo Occidental de los Picos de Europa como Parque Nacional de la Montaña de Covadonga.

En el mencionado artículo se informaba que están acudiendo a Covadonga entre millón y medio y dos millones de visitantes al año.

Todos los veranos desde Llanes acudo con mi familia a Covadonga, vamos un día entre semana y llegamos hacia las cinco de la tarde, aun así la situación es caótica y aparcar misión imposible.

A raíz de la adquisición en 2007 de la Finca Les Llanes de 12 hectáreas, para la construcción de un aparcamiento, escribí un artículo en el que incluía un extracto del mapa: 1/50.000  I 1/5.000

                                                 55        I   4-2

En él dibujé un rectángulo cuyo lado largo era de 500 ml iba desde la entrada a la citada finca, sensiblemente paralelo al río Reinazo. El segundo lado del rectángulo de 240 ml subía bastante más allá de la Santa Cueva; el tercero cruzaba por el Colladin de Orandi quedando dentro del perímetro del rectángulo todo el recinto de Covadonga y mucho más.

Tenía el rectángulo 120.000m2, se ve en él que desde la entrada de la finca ay una línea de punto  con curvas, que pienso, es la tal la finca que tendrá, acaso 1,2 hectáreas, superficie manifiestamente insuficiente.

Os recuerdo, que hace años disteis a conocer un Proyecto de Telecabinas para Covadonga. La estación inferior de amplias dimensiones, iba situado al lado de la Estatua del Rey Pelayo, luego bajaba hacía la carretera que protegían con un puente y trepaba por la ladera sobre los cables apoyados en columnas, hasta (pienso) la cota 675, próximo a la cumbre del Priena.

En una entrevista que  me hizo  Faustino Fernández Álvarez, en aquella época no apoyé dicho Telecabinas.

Hasta aquí la Historia. ¿Tiempo perdido?

Hablemos ahora de FUTURO

Hay que construir un Telecabinas sin apoyos intermedios, que arrancaría en un lugar discreto en la cota 260. Tendría una longitud de 1.400 ml entre Estaciones. Llegando al Cueto Pasaderu, cota 605. En el viaje se admiraría lo variado y hermoso que Covadonga es.

Desde allí, tendríamos que trazar una senda de unos 1.800 ml y un desnivel del 5% en la que descubriríamos paisajes de montaña, cordilleras y valles, próximos y lejanos, de inigualable hermosura. Para, finalmente, en fácil subida, llegar a la Cruz de Priena.

Termino recordando la necesidad de recuperar el Lago de Comeya cuya, anterior existencia, el ilustre geólogo Gustav Schulze, que estudió los Picos de Europa desde el año 1906 al 1908, confirmó.

En Oviedo, 8 de enero de 2018

 

EN LA SEGUNDA DÉCADA DEL SIGLO XIX EMPEZÓ, A GRAN ESCALA, LA CONTAMINACIÓN EN “PICOS”

 

Fue entonces cuando una Empresa Inglesa empezó a explotar una mina de hierro en Buferrara. Una zona del Macizo Occidental de Los Picos de Europa, que está situada al Este y a lado de los lagos Enol y Ercina.

En aquella concesión excavada por los obreros, contratados por los ingleses, bajaban  en grandes cubas, circulando por un teleférico, el mineral.

Ya en La Vega de Comeya, este mineral se limpiaba en “La Fábrica” y en “La Concentradora” (nombres que aparecen en los mapas actuales) y obtenían el deseado mineral de hierro. Luego por un carreterín que construyeron (y que ahora está cerrado), después de superar el Collado de Uberdón, lo bajaban hasta encontrarse en el kilómetro 5, aproximadamente, con el carreterín que subía a Los Lagos; seguían bajando por él, hasta la parte baja de Covadonga. Desde aquí construyeron “las caja” para un trenillo que llegaba Hasta Arriondas, concretamente a la Estación del Ferrocarril Oviedo-Santander. Allí lo “paleaban” a otros vagones situados en paralelo. Un nuevo trenecillo seguía hasta Llovio y de aquí, salía, hacia la izquierda, un nuevo ramal que conducía hasta el Puerto de Ribadesella, donde lo cargaban en barcos (supongo que no muy grandes) y lo enviaban a Inglaterra.

Ahora vamos a dar un considerable “salto” en el tiempo. En 1984, dos asturianos amigos míos(el hijo de uno, vive en un piso que está encima del mío y el otro, sigue formando parte de nuestra “mermada” tertulia en el Bodegón Pénjamo) averiguaron que el barro que cubría el mineral de hierro, poseía cinabrio en importantes proporciones. Consiguieron una licencia y por el citado carreterín, y luego por la carretera (las vías del ferrocarrilín ya habían desparecido) lo llevaban hasta determinado lugar de la Carretera Cangas de Onís- Cabrales, cerca del ramal que se dirige a Covadonga.

Allí, en una pequeña edificación instalaron tres muflas, con las cuales consiguieron extraer, de aquel desechado barro, centenares de kilos de cinabrio, un producto muy valorado.

Dicho lo cual: situémonos en el presente. A la depresión de Comeya siguen llegando aguas contaminadas, estas aguas cruzan las Minas  de Buferrara y por las antiguas escombreras y se van por el Sumidero de las Tremonas, que está en la cota 834; desde allí, después de “circular” más de 1500 metros bajo tierra, surgen de nuevo en “Fuente Porru”( un profesor de un instituto de Oviedo, buen amigo, hijo de un guarda del Parque Nacional de Covadonga, me lo aseguró).

“Fuente Porru” está cerca del kilómetro 5 de la ahora buena; carretera a Los Lagos.

Pues bien, tapónese el Sumideru de las Tremonas (muy fácil de realizar durante el estiaje) con ello en tres o cinco años conseguiríamos un estupendo LAGO, de 2.100 de largo, 1.000 de ancho y 66 metros de profundidad.

Desde la cota 898, haríamos un túnel que pasaría por debajo del Collado de Uberdón y tras unos 800 metros subterráneos, afloraría en la cota 896, en “su” cuenca hidrográfica natural. Desde allí, las aguas dentro de tuberías, enterradas en zanjas, las llevaríamos hasta una discreta Central Hidráulica, en la cota 210, situada 50 metros al Este del último puente antes de llegar al Recinto de Covadonga. Cierto que no tendrá mucho caudal, pero en las horas “punta” multiplicando estos litros por 686 m.a. Darán un razonable número de kilográmetros, y ¡¡sobretodo!!: Las aguas contaminadas, (pesadas como son) ocupando siempre el fondo, habrán dejado de contaminar.

En Oviedo, a 2 enero de 2019

Nota del autor: Ni La Nueva España" ni "El Comercio", a donde lo llevé personalmente me lo han publicado.

¡¡¡Por favor, ayudarme a divulgarlo!!!